Martes 19 de mayo, 19:30. Residencia.
Están algunas niñas y niños terminando la tarea. Hoy ha sido un día que ha tenido de todo: cosas buenas y algo de estrés.
Por la mañana nuestra rutina empieza a las 05:30, levantando una esquina del toldo y apagando el movil-despertador (aquí no hay señal, asi que el movil y sus usos se diversifican, movil-pisapapeles, movil-mortero, movil-piedra, movil-confesor silencioso, etc.). Adormecidos nos levantamos y saludamos a un nuevo día y todavía es noche cerrada. A esa hora aun hay luz electrica y nos vestimos. Más tarde la luz suele cortarse porque están arreglando el tendido electrico, para instalar unas cocinas nuevas que nadie quiere salvo China.
El desayuno es a las 6:30, antes se levantan todas y todos y trapean y limpian los espacios comunes además de tener una pequeña oración en que toman algo significativo de días pasados o un texto y reflexionan. Para cada comida hemos formado unos grupos para servir la mesa y parece que van bien.
Acá todos los colegios tienen uniforme, incluso los públicos que aquí llaman fiscales. Nuestro proyecto es fisco-misional, "concertado" en España. Hoy hemos empezado a apoyar a Clever, el profesor de inglés. No ha ido mal, nos va a dar trabajo pero se ve a los chavales contentos y con ganas. Antes de inglés hemos tenido un incidente con la lejia, de él han nacido unos pantalones en extremo punkis y otros han quedado para destrozarlos en tareas de campo, en limpiar, etc.
Mientras escribimos algunos están jugando al dominó, otros terminan sus deberes y otros conversan riendo. Cuando van terminando hacemos algunos carteles.
Hemos tenido un momento bonito hoy por la tarde en la hora de descanso: todo el mundo jugaba, había un gurpo jugando al futbol y otro montaba en bici. Habían prendido la radio para escuchar música y bajo la lluvia todos los demas reiamos.¡Qué pena dejarnos la cámara! Ver a todas estas personas disfrutando y a nosotros relajados nos ha hecho darnos cuenta de que vamos a hacer todo lo posible por entender este lugar porque en cierto modo ya lo amamos, y solo se conoce lo que se ama.
PD: Nos siguen sorprendiendo las situaciones las personas en el campo aquí son más bien tímidas, y de pronto en una clase de 26 pelados o guajos, Joan concentra toda la participación del grupo, de hecho no se calla. Estuvo divertido.
Jueves 21.
Casa de los mosquitos, nuestra nueva casa.
Tumbados un poquito en la hamaca y en el sofá, descansando. Hoy el sol calienta mucho y lo cierto es que apetece tumbarse con un juguito.
Ayer fue un día agotador, entre luz va y luz viene poco tiempo para conectarnos y pasar el diario al blog.
Aquí hay mucho que vivir, vamos asimilando poquito a poquito las historias tan tremendas que traen los niños en la mochila, a nosotros nos miran y consideran de una manera lógicamente curiosa y diferente. A veces esperando (creemos) demasiado.
Vamos ayudando a Viviana cada vez algo más, conociéndola, y respetando sus silencios.
Vamos viendo que la apertura a los demás es muy formal, pero por dentro guardamos los sentimientos, las personas.
Y todo esto vamos apuntándolo en el cuaderno y en nuestras cabecitas.
Van renaciendo las ganas de estudiar esta cultura: sus plantas, su educación, sus sueños, el proyecto en sí mismo, la historia del pueblo...pero el agotamiento mental de tantas horas con chavales se va notando y nos vamos obligando (como hoy después de trabajar) a descansar en casa, que ya va teniendo más objetos nuestros.
Escribiremos el cuento, contaremos otras historias.
Viernes 22 de mayo
Ayer por la noche no fueron mal las dinámicas, y también las chicas y algunos chicos van hablando con nosotros más y contándonos sus cosas.
Ayer llovió toda la noche y no pudimos hacer la asamblea antes de dormir como teníamos pensado (no se escucha) pero ya vamos fijando actividades después de la cena y los deberes en grupo. Así nos vamos organizando, el otro día tuvimos una reunión todos los de la residencia aunque la dejamos a medias porque era tardísimo.
Funcionamos como siempre en la vida y la educación con prueba/error. A ver qué tal va saliendo cuando empecemos la semana que viene el taller de lectura para que cojan un poco el gusanillo y conozcan a gente con la que no van en el cole o en la resi.
Hoy ha venido Elvira por sorpresa, nos ha hecho ilusión. Vamos a ir a una visita esta tarde a casa de Giulie y Ximena, dos chicas de la residencia. Ha sido muy amable su madre y su padre ha tocado la guitarra con Jaime (parece que después la niña lloró porque no nos quedamos a dormir). Después nos han traído en moto que por cierto empezará Jaime mañana sus clases con Dionisio.
Esperamos poder descansar el fin de semana, todo va siendo cada vez más familiar e interesante.
Jaime y Clara
domingo, 24 de mayo de 2015
sábado, 16 de mayo de 2015
Hemos llegado al valle del Sade!!
Nuestros tres primeros días en el Sade
Martes 12 de mayo
¿Martes? Son las tres de la mañana,
no podemos considerarte ni día. De cualquier forma nos encaminamos
de madrugada con un carro cargado hasta los topes al Valle del Sade,
nuestro próximo destino y durante un año nuestro nuevo hogar.
Mochilas, medicinas, almohadas y
colchones traquetean durante una hora por el camino de piedritas que
lleva de Quinindé (capital del cantón homónimo) hasta el valle del
Sade, pasando por el río de la gabarra ( el río Esmeraldas).
Al fin llegamos. Sí, Esmeraldas es la
provincia verde. Palmeras, cocos, frutipanes, verde, guineos, y un
largo etcétera acompañan cada metro de tierra. Y en medio de todo,
la residencia y el colegio Sagrado Corazón del Valle del Sade de Fe
y Alegría.
En la residencia redesayunamos después
de un tímido “buenos días” a los chicos y chicas y conocemos a
las personas que trabajan allí: Anita, Anais, Patricio, y Bibiana.
Además está Ricardo (un manitas que nos va ayudar mucho con la
casa) y su familia, su mujer Narcisa y tres chicos, son nuestros
nuevos vecinos y también está Pedro que lleva la carpintería.
Luego conocemos a algunos profesores y profesoras del colegio, todos
viven cerca. Con ellas hacemos una reunión sobre evaluación.
También nos dan la bienvenida. Después del almuerzo se marchan
nuestras anfitrionas a Santo Domingo: Elvira, Genith, y Cristina.
Jugamos a algunos juegos de
presentación, pero son muchos, al final de la semana los
aprenderemos. Quieren marchar a la poza, al río. Es impresionante,
muy bonito, vaya sitio. Está lloviendo pero aún así todos nos
bañamos y disfrutamos de la tarde. Tiene algunos peligros, pero
hemos llegado a un acuerdo y todos los chicos lo cumplen, menos al
final que ya volvemos a la residencia a ducharnos y merendar (cenar).
Poco a poco nos conocemos.
Vamos estando aprendidos, como dice
Elvira :)
Jueves 14 de mayo
Dicen por el valle que nuestra casa
está encantada, porque lo cierto es que hace tiempo que no vive
nadie. La primera noche fue durilla por la tormenta y ayer oíamos
bastantes animales y viento, nos dio miedo pero después agotados por
el cansancio nos dormimos.
Hemos hecho esta mañana un pequeño
sahumerio, ya estamos más tranquilos. Vamos limpiando aunque
tendremos que quedarnos un fin de semana y ponerlo todo a punto y más
decoradito. Vamos haciendo nuestro el espacio y avisando a los
moradores antiguos que hemos llegado.
Estamos empezando a observar y a hablar
con el equipo para ver dónde podemos ser más útiles apoyando. Todo
son facilidades y nos gusta el trabajo en la residencia. Debemos
hacer cosas que queden, aprender mucho del entorno, y no imponernos.
Trabajando en equipo confiamos en que todo vaya saliendo y en poder
aportar nuestro granito, potencial y en lo que creemos. Patricio y
Anais se vinieron de la ciudad para ayudar al proyecto de educación
rural, y así mucha gente que está acá con miles de dificultades.
La verdad es que nos gusta el espacio: aulas de madera, la cancha que
usan también por la tarde en la residencia, tanto verde y los gallos
y gallinas paseando por el colegio...Es una escuela que intenta
integrarse en las comunidades: comuna del Sade, Santa Rosa o Los
Laureles (necesitamos laurel para el armario, tenemos que pedir).
Tenemos que darnos un paseo largo para
llegar, o ir en moto o en ranchera. Nos falta ir a conocer la
comunidad, en estos días lo haremos, al menos unos paseos.
La palma africana se come hoy todo el
antiguo bosque subtropical del que quedan pocos ejemplos, como un
solemne árbol respetado al lado de nuestra casa, que es maderero.
Antiguamente se explotaba más la madera que la palma, la carpintería
lo está recuperando. Pronto iremos tambiéna conocer la finca.
Una naturaleza que nos invita a
repensar quiénes somos en este ecosistema y en nuestra vida.
Viernes 15 de mayo
Un día muy
especial para dos madrileños soñadores que acampan todavía
continuamente en las plazas, buscando en cada lugar el concepto de
plaza.
Hoy hemos hecho
antropología del transporte. Cómo viajar del Sade a Santo Domingo
(4 horas): ranchera (la cogemos a las 8 de la mañana), llegamos a
Quinindé tras cruzar el río con gabarra, y a las 11 cogemos un
autobús a Santo Domingo en Quinindé que llega a las 13 h. Suben
miles de comerciantes ambulantes en este trayecto, incluso dos
actores que se ríen del acento español de Jaime: venden de todo.
Venden papas, panes, cocadas, y hasta gallina!! Clara está tan
cansada que se duerme. A la llegada almorzamos con toda la gente de
la oficina que está muy interesada en saber que estamos bien.
Hablamos mucho los
cuatro voluntarios españoles, viviendo en este rincón del planeta
tan hermoso y sorprendente cada día.
En ello estamos,
creciendo día a día.
Jaime y Clara
La gabarra
La ranchera o
chivita
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