domingo, 24 de mayo de 2015

Mosquitos y libelulas.

Martes 19 de mayo, 19:30. Residencia.

Están algunas niñas y niños terminando la tarea. Hoy ha sido un día que ha tenido de todo: cosas buenas y algo de estrés.

Por la mañana nuestra rutina empieza a las 05:30, levantando una esquina del toldo y apagando el movil-despertador (aquí no hay señal, asi que el movil y sus usos se diversifican, movil-pisapapeles, movil-mortero, movil-piedra, movil-confesor silencioso, etc.). Adormecidos nos levantamos y saludamos a un nuevo día y todavía es noche cerrada. A esa hora aun hay luz electrica y nos vestimos. Más tarde la luz suele cortarse porque están arreglando el tendido electrico, para instalar unas cocinas nuevas que nadie quiere salvo China.

El desayuno es a las 6:30, antes se levantan todas y todos y trapean y limpian los espacios comunes además de tener una pequeña oración en que toman algo significativo de días pasados o un texto y reflexionan. Para cada comida hemos formado unos grupos para servir la mesa y parece que van bien.

Acá todos los colegios tienen uniforme, incluso los públicos que aquí llaman fiscales. Nuestro proyecto es fisco-misional, "concertado" en España. Hoy hemos empezado a apoyar a Clever, el profesor de inglés. No ha ido mal, nos va a dar trabajo pero se ve a los chavales contentos y con ganas. Antes de inglés hemos tenido un incidente con la lejia, de él han nacido unos pantalones en extremo punkis y otros han quedado para destrozarlos en tareas de campo, en limpiar, etc.

Mientras escribimos algunos están jugando al dominó, otros terminan sus deberes y otros conversan riendo. Cuando van terminando hacemos algunos carteles.

Hemos tenido un momento bonito hoy por la tarde en la hora de descanso: todo el mundo jugaba, había un gurpo jugando al futbol y otro montaba en bici. Habían prendido la radio para escuchar música y bajo la lluvia todos los demas reiamos.¡Qué pena dejarnos la cámara! Ver a todas estas personas disfrutando y a nosotros relajados nos ha hecho darnos cuenta de que vamos a hacer todo lo posible por entender este lugar porque en cierto modo ya lo amamos, y solo se conoce lo que se ama.

PD: Nos siguen sorprendiendo las situaciones las personas en el campo aquí son más bien tímidas, y de pronto en una clase de 26 pelados o guajos, Joan concentra toda la participación del grupo, de hecho no se calla. Estuvo divertido.

Jueves 21.
Casa de los mosquitos, nuestra nueva casa.

Tumbados un poquito en la hamaca y en el sofá, descansando. Hoy el sol calienta mucho y lo cierto es que apetece tumbarse con un juguito.
Ayer fue un día agotador, entre luz va y luz viene poco tiempo para conectarnos y pasar el diario al blog.
Aquí hay mucho que vivir, vamos asimilando poquito a poquito las historias tan tremendas que traen los niños en la mochila, a nosotros nos miran y consideran de una manera lógicamente curiosa y diferente. A veces esperando (creemos) demasiado.

Vamos ayudando a Viviana cada vez algo más, conociéndola, y respetando sus silencios.
Vamos viendo que la apertura a los demás es muy formal, pero por dentro guardamos los sentimientos, las personas.
Y todo esto vamos apuntándolo en el cuaderno y en nuestras cabecitas.

Van renaciendo las ganas de estudiar esta cultura: sus plantas, su educación, sus sueños, el proyecto en sí mismo, la historia del pueblo...pero el agotamiento mental de tantas horas con chavales se va notando y nos vamos obligando (como hoy después de trabajar)  a descansar en casa, que ya va teniendo más objetos nuestros.

Escribiremos el cuento, contaremos otras historias.

Viernes 22 de mayo

 Ayer por la noche no fueron mal las dinámicas, y también las chicas y algunos chicos van hablando con nosotros más y contándonos sus cosas.

Ayer llovió toda la noche y no pudimos hacer la asamblea antes de dormir como teníamos pensado (no se escucha) pero ya vamos fijando actividades después de la cena y los deberes en grupo. Así nos vamos organizando, el otro día tuvimos una reunión todos los de la residencia aunque la dejamos a medias porque era tardísimo.

Funcionamos como siempre en la vida y la educación con prueba/error. A ver qué tal va saliendo cuando empecemos la semana que viene el taller de lectura para que cojan un poco el gusanillo y conozcan a gente con la que no van en el cole o en la resi.

Hoy ha venido Elvira por sorpresa, nos ha hecho ilusión. Vamos a ir a una visita esta tarde a casa de Giulie y Ximena, dos chicas de la residencia. Ha sido muy amable su madre y su padre ha tocado la guitarra con Jaime (parece que después la niña lloró porque no nos quedamos a dormir). Después nos han traído en moto que por cierto empezará Jaime mañana sus clases con Dionisio.

Esperamos poder descansar el fin de semana, todo va siendo cada vez más familiar e interesante.

Jaime y Clara









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