miércoles, 30 de diciembre de 2015

Diciembre: el mes para “pensar hacia atrás”.

Dicen las personas que saben de pensamiento creativo que muchas cosas adquieren sentido al repensarlas, al volver atrás y que por eso desde un punto totalmente ilógico podemos llegar a la lógica, por ejemplo con una palabra al azar.

Desde la palabra gorila podemos reconstruir nuestra experiencia en el Sade estos dos últimos meses,  un gorila es un animal que come poco pero que se mantiene fuerte, un gorila es un animal que camina a dos patas y también a cuatro patas, un gorila es un animal tranquilo hasta que lo molestan...un gorila ¿qué más podemos decir del gorila? Es un animal que sabe sonreír, que es social y que vive en el momento presente, que es el único que realmente existe. Parece ser que los simios disfrutan del juego como disfrutamos nosotros. Un gorila es un animal con el que están acabando al acabar con su hábitat, él necesita su espacio para poder sobrevivir. El gorila nos deja una gran reflexión sobre la destrucción de la Naturaleza, es un sabio. Así es nuestra experiencia hoy: la Vida te da mucha sabiduría si sabes cogerla.


Algunos protagonistas de este teatro han sido el Juego, el Arte, y la Naturaleza.

El Juego hemos intentado que fuese más en grupo en el espacio que existe después del almuerzo para que la Residencia no se convierta en “hacer tareas”. Al comienzo durante el mes de noviembre las chicas y chicos entraban y descubrieron juegos nuevos. Después llegando las lluvias hubo muchos días de jugar pelota, días muy hermosos al verlos a todos y todas bajo la lluvia riendo de verdad.

El Arte ha sido nuestro hábitat estos meses, nos ha hecho más felices y nos ha permitido descubrir y conocer más a estas chicas y chicos. A través de la pintura poder sacar su paciencia y habilidades, a través del teatro poder reírse de sus realidades que no son siempre tan fáciles. Así seguiremos hasta enero donde queremos hacer un mural con un nuevo logo para la residencia que han diseñado ellos mismos. La Navidad ha sido una oportunidad también decorando el árbol y el pesebre que han quedado de lo más original y ha permitido descubrir a Jaime su habilidad con la cerámica.



Del mismo modo la fiesta ha sacado todas nuestras caras alegres para juntarnos y ser felices juntos por muchos instantes. El baile ha formado parte de esas herramientas para descansar de tener clase incluso los sábados y también el cine, que cada vez disfrutamos más. Al mismo tiempo, hemos intentado mejorar la convivencia y hablar de derechos y deberes. Con ese trabajo seguimos y esperamos poder dejar a la Residencia parte de ello cuando marchemos.

Este tiempo también ha estado lleno de visitas como la de nuestro amigo Pablo antes de irse, que disfrutamos muchísimo y que además nos dejó una vista bellísima de los manglares de Muisne que nunca olvidaremos. Hay que cuidarlos porque son espectaculares. La visita con los niños y niñas que hicimos a la finca de nuestro amigo Joaquin para conocer otra forma de cultivar y de conservar la Naturaleza fue también muy especial. Son momentos y aprendizajes que hoy son profundos.









La Navidad fue una época lindísima por ver sus caras al recibir los regalos, pero dura de trabajo al tener que empaquetar, inventariar, programar, ensayar, comprar, pensar… todo lo que se necesitaba para la fiesta del martes 22. Finalmente el chancho nos alimentó para varias semanas, las familias que pudieron llegaron, la obra de teatro se realizó y una de las obras se repitió al dia siguiente en el colegio (¡¡¡!!) delante de todos sus compañeros, y cenamos juntos. Hermosa cena que nos hizo darnos cuenta de lo grande que es la familia de la Residencia.

Y el miércoles 23 vivimos lo que es una fiesta navideña con calor en el colegio, que para nosotros era como estar en un final de curso ya que todo el mundo va en camisa corta. Se repartieron caramelos, se hicieron juegos organizados por los profesores, se representaron posadas que es tradición en Ecuador, se cantó y se bailó. Después todos fuimos a casa agotados pero contentos con lo realizado y con un arroz riquísimo en la panza.

El jueves 24 vivimos una cena hispano-cubana lindísima, tranquila, en medio del campo más bonito que hasta ahora hemos conocido porque la verdad es que la Naturaleza acá te absorve y no te deja escapar de ella cuando tienes tiempo de observarla.

El día de Navidad estuvimos viajando a Portoviejo donde nos esperaba nuestro amigo Alfonso. Con él estamos pasando estos días, yendo a comer, al proyecto a conocer a los niños y niñas de Las Cumbres, a pasear, a la playa y seguramente a vivir un Año Viejo inolvidable en un barrio mucho tiempo olvidado.

Acá en Ecuador por Año Viejo se queman muñecos hechos con pasta de papel, algunos los compran y otras veces (lo más tradicional) se compra la careta y se hace el cuerpo. Algunas asociaciones hacen todo un “grupo” y lo exponen para el concurso que hay en las ciudades el día 30. Los muñecos se queman el día 31 a las doce de la noche.


La tradición viene de un año de fiebre amarilla en el que se quemaron las ropas de las personas enfermas, para llamar a la esperanza se quema todo lo malo del año pasado.

Veremos como lo vivimos, en la costa y con los Años Viejos por ahí marchando.

Este año lo agradecemos a tanta gente que nos ha apoyado desde España y desde Ecuador para que sigamos creciendo y viajando por esta Vida tan hermosa y loca.

Jaime y Clara



miércoles, 11 de noviembre de 2015

El feriado de todos los santos

Viernes 30 de noviembre de 2015

Después de comer rica colada morada y ricas guaguas hechas en la residencia con un horno que anda cuando le apetece y a ritmo de Héroes del Silencio nos vamos con Alexandra hasta el Sade, bajamos y comenzamos a caminar a su casa.




Llegamos. Al fin. Estoy exhausta. Jaime está agotado de llevar esa mochila de montaña. Ahora entiendo lo que le cuesta a esta niña llegar al colegio, la loma es altísima. Es divertido ver cómo ella se para en cada casa o riachuelo, hay un hombre que ya conoce a Alexandra y le da agua fresca, otros saludan, aquí nos podemos bañar, este es el mirador oficial para ver el Sade desde arriba, este agua es buena, "sí pero ¿sabes que la palma contamina el agua Ale?" "No, no lo sabía, Jaime hasta Pambilar no llegarías con esa mochila. Este camino antes era puro lodo". Echaron bastante gravilla para arreglarlo y la verdad es que ya se puede caminar bastante bien.




Se comprenden muchas muchas cosas en este camino. Por eso llaman al Sade pueblo, porque claro ellos viven allá arriba, bien arriba. En una casa que sólo se ve en medio de la palma y el pambil, un antiguo campamento de trabajadores: es la casa de los papás de Alexandra. Allí desde hace siete años viven tranquilos huyendo de la violencia de su país: Colombia. De él nos hablan extrañando su comida y su familia.

Al llegar es viernes, día de culto para una familia evangélica. Alexandra quiere ir a la poza, enseñarnos donde se baña, pero su mamá le dice que debe quedarse.

En la habitación de madera con tan sólo una mesita se dispone un sencillo mantel y así comienza la ceremonia. Repetidas veces nos encontramos leyendo pasajes de la Biblia que nos prestan como invitados o reflexionando y cantando con ellos.

Después, al terminar, se saca un café y una galleta y se comparte la vida. Allí sí nos preguntan los pastores de dónde venimos, qué hacemos en la residencia con los niños... estamos totalmente agotados y a la vez relajados en un lugar donde no se escucha más que a los chanchitos. Ya tienen siete, porque la cerda gigante se pasea entre las palmas mostrando que está recién parida. Antes estas casas eran un campamento de trabajadores de la palma aceitera y la gente dormía allí. Ahora tan solo queda esta familia y los demás vienen de paso, como nosotros.

Su papá cuida la finca, caza, cría sus pollos y cerdos, y así viven tranquilos. El resto de la tarde y la noche se nos va en enganchar a una gallina que no quiere ir al palo. No quería morir, pero a la noche se queda sin plumas convertida en un rico caldito que comemos agradecidos y ya con el sueño llamándonos.

Hablamos de muchas cosas, y de lo difícil que debe ser dejar que sus hijos vayan allá abajo al colegio...tan lejos. Si ellas no suben la loma y regresan, llega la preocupación de qué harán a la salida del colegio. Su marido ha salido a cazar una guanta que parece que no llega.




Sábado 31 de noviembre

A la mañana siguiente amanece nublado, hemos dormido muy bien ya que no hay mosquitos con el frío de la altura. No podemos ir a la poza, damos de comer a todos los cerditos y ayudamos con el agua en el desayuno. Desayunamos todos juntos y allí salen todas las conversaciones posibles sobre la violencia y la paz.

Nos despedimos después de esto, porque aunque estamos agusto, agustisísimo, no podemos perder esa ranchera  si queremos llegar a Santo Domingo. Alexandra nos acompaña un trecho y tenemos la suerte de que un carrito amigo la acompaña de vuelta a su casa. Es bien difícil la crianza con harto trabajo y ninguna comunidad.

Nos dormimos en seguida en la ranchera, hace falta tras el rico desayuno y toda la bajada de la loma, aunque es mucho más rápido que subir desde el Sade.

Lunes 2 de noviembre

Hoy es propiamente el día de los difuntos. Hemos disfrutado de un merecido descanso y de muchas conversaciones de gran ayuda, además de un rico ceviche.

Hoy tenemos ganas de un poco de turismo por Santo Domingo y vamos a ver a la comunidad tsáchila de Peripa. Nos cuesta encontrarlo y al final...¡decidimos ir caminando desde el km 7!
Es un centro cultural para turistas que están construyendo, las ruinas que queríamos ver no podemos verlas hasta que esté el guía de la misma familia. El hijo nos lleva en moto, pero no es posible.

Es un lugar precioso y es increíble que tanto campo lindo esté tan cerca de Santo Domingo, así son las tierras tsáchilas.

El shaman (pomé) nos hizo una curación colectiva y parece que nos ha sentado bien. La marimba acá es más melancólica que la afroesmeraldeña...





domingo, 18 de octubre de 2015

La rancherita---

"Aprendemos a convertirnos en las narradoras de nuestra propia historia sin que nos convirtamos por entero en los actores de nuestra vida." (P.Ricoeur)



 La vida acá es....como la rancherita
nunca la caminas sola solita.

Pasando lomas,
subiendo barrancos,
bajando a gabarras,
saltando puentes,
cortando palmas.

Observas, te paras,
te duermes, te estancas,
aceleras, te amarras,
te olvidas, te acuerdas.

Alguien sube
te deja algo
y después se marcha.

Tú misma subes.
Y al rato, con gran esfuerzo,
te bajarás de ese carro.











martes, 22 de septiembre de 2015

Después de la tormenta...viene quererse

Hay cosas en este mundo que se deben conservar,
y otras que tenemos que cambiar.
Es tarea de toda una vida saber distinguir unas de otras
y por eso a veces nos equivocamos.

Las ideologías de frase fácil, las religiones como dogma, las formas, los protocolos, los profesores... sólo pueden (y no mucho) ser un apoyo en los días difíciles (somos humanos!), pero nunca un atajo en nuestro deber de descubrirlo por nosotras mismas.

                                              Jaime y Clara abriendo semillas de cacao

Viernes 14 de agosto

Una semana larga, necesito sentarme a escribir como dice mi amiga Flor. Asi los acontecimientos no te van arrastranso y puedes manejar los tiempos y lo que deseas hacer de verdad. Hacer que este proyecto vital no se convierta en activismo vacío.

Acabo de volver de hacer una entrevista a un profesor que estuvo mucho tiempo siendo director del colegio. Lo cierto es que la gente aquí entrega su vida a la educación como ellos y ellas dicen y eso te hace pensar qué entienden como tal. Me ha hablado de muchas dificultades que yo sigo observando en el día a día de la residencia y de la escuela. Estas entrevistas espero que sirvan un día a mucha más gente, pero de momento me sirven a mí para ubicarme más profundamente en el contexto y entender el esfuerzo que se ha realizado, sin ser nada perfecto.

Esta semana ha sido larga. Con mucho dolor de cabeza jugué un partido con las chicas. Dice mi padre que las cosas tienen mucho valor cuando te cuestan un poco. Por eso imagino que al acabar me sentí bien aunque no jugara bien. Cumplí con lo prometido y encima el equipo ganó en penaltis.

También hoy hemos contado un cuento con dos profesoras: Elizabeth y Verónica, sobre la historia del Padre Vélaz. Ha quedado lindo y hemos jugado con los chicos a lo que ha hecho falta. Ayer pintamos caras y el martes intentamos un primer match de improvisación.

En la residencia el trabajo es agotador, pero comprendes entonces la falta de cuidado que existe. Esto no quiere decir que no se pueda mejorar, hay que soñar.

Clara





23/8/2015 Domingo

Entra el sol de lleno por las ventanas. Son las cuatro y media de la tarde y algunos niños y niñas van llegando en la ranchera al jardín, creen que no estamos y cogen guayabas. Estamos dentro y nos queremos terminar tranquilos el café y la manzanilla rica rica. Antes vino Dionicio amable a ofrecer al médico, pero ya está Clara bien.

Fue muy interesante conversar con tantas visitas este fin de semana.

24/8/2015 Lunes
 
Va a haber que contarles a Inma y Alberto que Juley está mucho mejor en general. Otros mejoran aunque tengan momentos complicados. Juley irá leyendo poco a poco ahora. Cada uno un mundo, aunque juntos le sale la poca paciencia que han tenido con ellos.

Ayer vimos a un colibrí, qué pena de foto, tiene que haber esperanza cuando ves un colibrí y se posa largo tiempo en tu ventana.

Hoy ha sido el cumpleaños de Estefano, y ha habido una gran fiesta en la que Jasmin nos enseñó algo de bachata.

Miércoles 2/9/2015

"Haz lo que realmente te apetezca"

De esa forma estamos intentando llevar los malos modos que tenemos que tragar por quienes deberían coordinar y cuidarnos. Hacer lo que creemos y disfrutarlo.
Sábado 6 de septiembre caminando con dos dragones en la mochila

Ayer viernes, después de un día más tranquilo en el que estuvimos apoyando en el colegio y viendo la reflexión que les contó un antiguo coordinador de la residencia a los mayores del colegio, nos fuimos a casa de Carlos. Allá nos recibió su papá con una gran volqueta que usa para sacar la palma.
El fruto de la palma africana pesa muchísimo y por eso necesitan vehículos o burros para poder transportarla. Él es empleado en una hacienda palmicultora que se llama Barquito. 

Es un lugar agradable en cuyo "patio" nos reciben todos los vecinos. Rosa, su mamá que ya conocemos, sale a recibirnos con su hermanita, aún tímida pero que poco a poco sacará su verdadero ser, dejándonos encantados y divertidos. Tomamos algo de beber y en seguida nos llevan al río, al hermoso río Esmeraldas.

Hay algo de corriente y nos reímos mientras nos sacan fotos. Después la hermanita le enseña a Clara la playa, su playa, y le cuenta de su escuelita con una sola maestra donde aprenden canciones. Esa escuela fue construída por la familia-clan más grande de la hacienda. Ella le cuenta cómo empezó a caminar al borde del río entre piedras, sin nunca rendirse.

Muy relajados aunque con algunas picaduras volvemos a la casa para conversar de todo y comer un rico arroz con pollo.

A la mañana siguiente nos cuesta levantarnos, es el cumpleaños de Carlos y le felicitamos. Los cumpleañeros parecemos nosotros cuando al despedirnos nos dan en un saco dos gallinas vivas con las que pensaban hacernos la comida, un queso, y una botella de cola.

Esta visita ha sido un regalo, con dos ex dinosaurios que han sobrevivido a la ranchera en el suelo, con nosotros y una buena amiga que las matará ya sabemos que los mejores anfitriones están en Ecuador.





17/9/2015

Son las ocho y veinte de la mañana. Momento lindo en el que va saliendo un sol penetrante, quizás gracias al "saludo al sol" que hice con algunas chicas en la residencia para desperezarnos. Después de una semana convulsa de estrés, llanto y cambios hoy al fin me he levantado animada, confiada en la vida y en mí misma, confiando en que Jaime y yo seguiremos adelante como buenas perdices.
Me gusta sentarme aquí, hoy he estado cosiendo un pantalón. No es que el volpa se disfrute con pequeñas cosas, es que ellas hablan de que estás viviendo el momento y no pensando en otra cosa. En verdad el arte es katárquico y el teatro ayer me ayudó a  sacar toda la mala energía. Creo que se podrán hacer cosas interesantes de aquí en adelante.

El amor es así,
se expande en momentos 
inesperados, 
amenaza con apagarse,
 pero renace con más fuerza que nunca de las cenizas.

Clara


Domingo 20/9/2015

Estamos en Santo Domingo haciendo parada técnica antes del viaje a Quito. Finalmente iremos al congreso, Dionicio se quedará ayudando a Vivi en la residencia. 

Se ha ido la luz, Jaime anda desesperado porque quería hablar con su familia. Su hermano se ha cambiado a vivir a Valdemorillo, donde Clara iba siempre a tomar chocolate.

Hoy celebraremos el cumpleaños de Mercedes.

Tenemos ganas de descansar, ver otra gente y pasear en Quito. Aprendiendo mucho en el congreso y compartiendo lo que otros están viviendo.

Aunque ahora llevemos la residencia, agradecemos que hayan comprendido. Mucha gente se ha acercado a comprendernos, a hablar, y a sentir con nosotros.

Están poniendo esperanzas que a la vez nos emocionan y por eso hay que pensar más allá, pensar a los grande y no en las pequeñas fallas de cada día, como los comentarios gratuitos y los chismes. Con humildad verdadera y sin dejarse pisotear se pueden llevar a cabo los proyectos. No queremos aplauso ni fama, queremos ser quienes estamos llamados a ser.

Después de la tormenta, toca quererse y dejarse querer.





 
 



 

viernes, 14 de agosto de 2015

Julio: a vueltas con la ranchera y con la vida

Cada vez nos dilatamos más y más entre entrada y entrada, y cada vez la vida es más intensa y paradógicamente rutinaria. Estamos ya en el mes de agosto y todo el mes pasado con experiencia sur ha sido un continuo movimiento del piso. Todo se ha revolucionado, las actividades, las inseguridades, las satisfacciones y las frustraciones. Las conclusiones sacadas han sido parecidas: más descanso, menos autoexigencia y de nuevo, más descanso.


18 de julio

Fatídico día que debemos recordar y rechazar en España por aquel golpe de estado fascista que inició una guerra. Dicho esto, nuestro 18 de julio en Ecuador ha sido muy agradable. Era sábado y pudimos dormir hasta las 8:00 (¡Bien!)  y hacer un desayuno reposaaaaado. A las 9:30 nos viene a buscar Dionicio para enseñarnos la finca de Fe y Alegría. Entre subidas, bajadas y machetazos aprendimos que es un pambil (arbolejo del que está hecho la marimba y también algunos suelos) o un bijao (planta con hojas enormes que puedes usar de paraguas en los días de tormenta) y que hace años Fe y Alegría tenía sus propias vacas y los chicos de la residencia su propia leche natural todos los días. Nos enseñó el cacao, la palma, y el bosque donde Alberto, con sus botas prestadas con ranuras pasó un mal rato encharcándose los pies y Clara se ha caido en el barro, pero bueno, quién más y quién menos tenía barro hasta las rodillas.






Más tarde, hemos ido a comer a casa de Dionicio. Alberto e Inma trajeron jamón, y María, la mujer de Dionicio además de una estupenda comida nos invitó a su flan casero, ¡qué flan! ¡qué recuerdos! ¡quién pudiera tener una bañera llena de ese flan…! Vamos, que estaba muy bueno. Después hemos ido a la Comuna (la gran ciudad por aquí), allí compramos algunas cosas y nos quitamos un poco el cansancio. Decidimos volver caminando, teniamos como una hora de camino y nos cayó encima un aguacero, usamos nuestros conocimientos para conseguir bijao-paraguas, pero caía tan fuerte que rompia la hoja. Cansados, empapados y riendo, volvíamos asumiendo el chaparrón cuando apareció de la nada una ranchera y pudimos montar.

Lunes 20

Ha sido un día de esos en que todo con los chicos le ha salido bastante del revés a Jaime. Está frustrado, sin ganas, sin ver avances. La realidad es que los chicos si han conseguido cosas, incluso nosotros mismos, pero los baremos para medir esos avances tienen que estar en una escala realmente micro. Cuando miramos atrás, dos o tres meses, podemos ver los cambios, pero el día a día es y será duro.

Por esto vinimos a trabajar.

Viernes 24

Tonsupa, bahía de Atacames, el océano Pacífico desde Esmeraldas. Negros que te llaman mi rey y mi reina para venderte algo, sol abrasador, hippies argentinos y colombianos, artesanía, ceviches playeros….

Llegamos al hotel en moto-taxi. Nuestro primer moto-taxi con las fotos, las risas y los nervios de rigor. El hotel se llama Via Via Tonsupa. Es un sitio genial, bastante “alternaguay”, un patio a la entrada con mesitas y una barra y los juguetes de la niña de la familia que lleva el hotel por ahí. Dos perros majisimos, y la familia del hotel: Jonas (un señor belga con bastante mundo), Carla (ingeniera hondureña y anfitriona estupenda) y Nichte (la niña rubia más molona a este lado del Pacífico). Cada habitación era temática. La nuestra resultó estar dedicada a Alemania, con nombres de artistas pintados en la pared y una columna pintada como la torre de Rapuntzel aprovechando la forma. El primer día bajamos a la playa para aprovechar la tarde, nos hostigaron con ofertas para ver las ballenas, montarnos en la banana no se qué o en la bestia, pero en general disfrutamos de una playa limpita y casi vacía. Probamos el ceviche de camaron, y el de concha en la misma playa, nos bañamos, caminamos y se nos fueron las horas.

Por la noche cenamos en el hotel y disfrutamos de la sidra casera de mandarina de Jonas. Después nos fuimos a “rumbiar” por los bares de la playa. Bailamos, bebimos, y nos volvimos.






Sabado 25


Desayunamos rico en el hotel y nos fuimos a ver ballenas en Tonsupa. Al principio fue raro, nuestro conductor debía de estar en séptimo de básica y no haber besado aun a una chica, así que no nos daba mucha seguridad, y las ballenas “estaban resabidísmas” y no salían. Después de una hora persiguiendo huequecitos en las olas vimos nuestra primera aleta y poco a poco vimos como se sucedía otra y otra, hasta que las ballenas se vinieron arriba y empezaron a exibirse: un lomo, un chorro de agua, una cabeza y finalmente una pareja que se viraba sobre sí misma. Alberto e Inma compraron unos tamborcitos hechos de caucho cuando volvimos y a medio día nos lanzamos en la búsqueda de Súa, una playa bonita y casi desértica. Nos confundimos con los autobuses y desistimos en la búsqueda, nos quedamos por Atacames.


 Comimos en una cabinita de madera y zinc, nos bañamos y nos dimos un larguísimo paseo en el que confiado, Jaime cruzo lo que parecía un bracito de mar y era profundo como dos Jaimes, mojandose él, la cámara y la ropa. Por suerte nada salió muy mal parado.

A la noche disfrutamos de un concierto afro en directo. Marimba, percusión, voces, bailarinas a cargo de un grupo de Muisne, capitaneado por un músico del ministerio de cultura que explicaba todo estupendamente. Escuchamos, nos sacaron a bailar con unos belgas (nos sentimos menos guiris) y al final nos dejaron tocar los instrumentos. Clara tocó las maracas, Alberto un tambor grande y Jaime la marimba.

Fue una noche estupenda.

Domingo 26

La vuelta ha sido más dura de lo que esperabamos. Madrugón. Jaime se encuentra mal de la tripa y tiene que hacer las siete horas y media (tres y media de ellas en ranchera) de viaje con la incertidumbre de si se cagaría o no encima. Alberto quiso empatizar, y al poco de subir a la ranchera le entraron ganas de ir al baño. A todo se le suma cansancio, lluvia y vuelta al trabajo.

En la residencia se han proyectado diferentes cortos para comentarlos con los chicos y chicas. Alberto ha dirigido la actividad y ha salido bastante bien. Seguiremos con esta actividad porque sirve para reflexionar mucho.

Jueves 30 de julio

Debido a que mañana es festivo en el colegio decidimos contar hoy el cuento entre los cuatro. Contamos el cuento de Felpa y la Gran Familia acordándonos mucho de la gente que lo cuenta en España. Cantamos también una nana preciosa y una canción resumen del cuento, cosa que por cierto queda genial y nos apuntamos para After Perdices. Los niños y niñas se quedan mirando asombrados, pero lo pasan muy bien. Incluso volvemos a cantar la familia sapo que les encanta haciendo Alberto sus múltiples caras. De todo hacen estos titiriteros.


Esta semana Clara prueba en clase de literatura y le encanta, también Jaime ayuda a pintar varios murales. Vamos descubriendo nuestras propias facetas.

La tarde es tranquila, los residentes salen antes para casa porque mañana es fiesta. Disfrutamos de hablar con nuestros compañeros y con los vecinos, las noches son hermosas en este jardín tropical.

Viernes 31 de julio


Hoy es el cumple del padre de Clara y ella se acuerda, se queda en casa para hacer un skype frustrado, pero acaba limpiando bastante ropita. Los demás van a Santa Rosa a visitar la casa de Mireya, un poco duro el camino.

A la vuelta comemos todos la gallina criolla a la que nos invitó su abuelita. Descansamos y vamos a la comuna de nuevo, quedan algunas compras de Inma y Alberto de última hora. Por la noche de nuevo tertulia y música caseras.

Sábado 1 de agosto


¡Vamos a ir a ver a los chachis!

Los chachis, antiguos cayapas porque este es un nombre despectivo, han sido siempre los habitantes de estos ríos hasta que arribó a la bahía un barco hundido y comenzó la interesante historia de los negros de Esmeraldas que no llegaron nunca a ser vendidos como esclavos y que vivieron al lado del río hasta hoy.

Precisamente nuestra visita está formada por gente de ambos pueblos. El "comité de bienvenida" es bastante curioso después de una fiesta en la que no ha faltado el trago. Nos enseñan la zona más sagrada en la que se encuentra el cepo de los castigos y el "altar" de las ceremonias de boda. Nos cuentan algunas de las partes de la Ley chachi mezclado con una fuerte queja política de su situación. Hoy en día hay mucho parecido con los campesinos de la zona precisamente en todo menos en esta Ley que es por tanto lo que les define. Conocemos al sacerdote del pueblo, que cómo no ya conocia Dionisio y  visitamos el colegio conversando muchas cosas y siendo invitados en Navidad a la gran fiesta. Marchamos contentos en nuestra canoa con nuestros nuevos amigos riendo por la severidad de los castigos chachis.

Hoy conviven en paz pero serán siempre diferentes.


Martes 4 de agosto

Marchamos muy de mañanita a Quinindé con Inma y Alberto que se encuentran melancólicos, aunque el volteo de la ranchera no deja pensar mucho por estos caminos ahuecados que hacen difícil dormir las horas de sueño que nos faltan. Han sido dos días de despedidas y estamos agotados, extraños de no vernos al día siguiente y sentimentales por la despedida que debe llegar.

En Quinindé tomamos algo juntos mientras confundo a su amigo mezclando calles de Quito y Santo Domingo. Hoy llegarán a Quito en un autobús y el jueves arrivarán a Madrid. Les dejamos en el autobús y nos disponemos a hacer algunas compras que nos faltan, casi perdemos la ranchera de una pero finalmente nos enteramos de que entre semana es a la 1 y media y llegamos a tiempo :)

Los niños se sorprenden de que volvamos vacíos, lo sabían pero quizá les quedaba una última esperanza de que decidiesen quedarse en Ecuador Inma y Alberto.

Viernes 7 de agosto

Estos dos días han sido especiales, el miércoles fue feriado y nos quedamos todo el día con los chicos y chicas de la residencia. Fuimos a la poza e hicimos un teatro de sombras del Principito por la noche. Ayer jueves tuvimos la primera asamblea dirigida por ellos mismos y no ha ido del todo mal.

Salimos hacia Las Peñas, cansados pero con ilusión de ver nuestro posible nuevo proyecto en un año. Seguro que es un lugar interesante y con linda playa. El viaje se nos hace muy largo, hay que cambiar bastante de autobús y al no saber exactamente donde vamos siempre nos agobiamos. Llegamos a un cartel en medio del camino "playa de Las Peñas" y  un señor sube a vendernos rica sandía, quedamos sólo cuatro personas en el autobús, pero seguimos hacia nuestro destino.

Al fin conocemos a Fabio, el director de la zona con el que nos hemos estado escribiendo, y también a Santiago, Ximena y David que son los que se encargan del hostal donde dormiremos. Damos un paseo y nos encanta todo.

Pablo llega de madrugada, nos despertamos a mitad de la noche pensando que pueda haberse perdido pero finalmente llega  a las 5 como nos había avisado. Charlamos y vamos prontito a desayunar con Ximena y David para conocer a los chicos y chicas del colegio en la brigada, que son unas clases obligatorias que da la Policía de aquí a los bachilleres los fines de semana.

Al final la brigada se convierte en "hablemos de España y de su cultura". Los chicos y chicas muy interesados, divertidos y habladores. Hay ya ganas de conocerlos mejor. Hacemos el juego del pistolero en la cancha casi con tres colegios, está claro que siempre nos tocará improvisar al ser los nuevos.

Nos vamos a dar una vuelta por Borbón, la ciudad donde se realiza la brigada, con Carlos, un chico que tiene mucho que ver con la historia de esta ONG. Nos hacemos amigos pronto y nos reimos bastante. Los barcos a la orilla del río y las niñas que juegan definen bastante el paisaje.





Esta tarde descansaremos e iremos a disfrutar de la playa. Mañana quizá conozcamos las famosas "peñas del amor". Algún baile de salsa choque caerá esta noche y el lunes tendremos que decir adiós a Esmeraldas para regresar al Sade, mitad Esmeraldas y mitad Manabí.

Esta semana será la famosa fiesta en nuestro colegio, que cumple 28 años justo a la vez que Pauli cumple 26  y tenemos ganas de estar. Volvemos con ánimos renovados para hacer muchas cosas.

Hemos escrito un nuevo cuento y la ilusión está de nuestro lado: soñemos juntas.


Clara y Jaime





sábado, 11 de julio de 2015

De las alturas y vuelta a la costa

Martes 30 de junio 
Quito

"El mundo es poético si sabes donde mirar."

Ahora notamos que nos hemos adaptado al Sade porque tenemos frío en Quito.

Ayer fue una grata sorpresa después de hablar tanto de Ecuador llegar y encontrarnos con Alfonso. Estuvimos, por supuesto y como siempre, hablando de lo humano y lo divino. También vimos tras unos mesecillos a Saskia, Freddy, Victor, Gladys y Rosita. Conocemos a Tarsicio que nos llevará a Santo Domingo. Nos habla de sus nuevas ideas con las familias, campamentos de madres y padres, y nos parece muy ilusionado.

Estos días estamos reflexionando, estos últimos fines de semana que hemos pasado en el Sade, sobre el intercambio cultural. Algunas personas occidentales tienen una idea muy ingenua y pura (en el sentido nazi) de la/las cultura/s y creemos que es un error que cometemos mucho. Si consideramos que respetar una cultura está por encima de respetar nuestras ideas y deseos, sobre todo las necesidades humanas auténticas como son expresarnos libremente o tener un hueco en este mundo humano estamos sacralizando la (s) cultura (s). Lo que nos parece que es sagrado son las personas.

Si llegas a una nueva cultura y contexto (s) (porque son varios, nunca uno solo, nadie vive su cultura de una misma manera) como es nuestro caso y pretendemos que no se puede entrar en diálogo porque "no se puede hacer entender", "no me puedo hacer entender", en el fondo es porque creemos que esas personas son inferiores y no son capaces de dialogar. Ahí descubrimos el racismo y los prejuicios en nosotros mismos y nos evitamos lanzarlo al de al lado. 

Caminamos lejos de la equidad cuando sacralizamos culturas porque lo que hacemos es realizar en nuestra cabeza compartimentos estanco: aquí van unos, aquí otros, aquí blancos y aquí negros. Así volvemos al colonialismo: ellos no son responsables ni capaces de ver su propia cultura.

Creemos por el contrario en el diálogo, siempre intentando comprender a la otra persona y, por supuesto, aprendiendo sus códigos culturales (gestos, maneras, discurso) mutuamente para evitar faltas de respeto y malentendidos y llegar a comprender al menos una pequeña parte. Sin embargo, una cosa es evitar el diálogo desde la prepotencia y otra es evitar el diálogo, porque desde allí sólo se llega a la exclusión. Con el diálogo no transformamos culturas, transformamos personas que, después, si quieren, pondrán su granito de arena dentro de sus culturas. No es una postura prepotente ni utópica, pero lo contraria sí lo es aunque muchas veces no lo veamos.

Las culturas diferentes a la nuestra tienen otros valores y también cuestiones que desde otro punto de vista pueden ser cuestionadas. Nuestra cultura tiene tambien ambas cosas. Lo que no voy a hacer nunca es defender a los nazis porque son occidentales, ni tampoco afirmar que no eran alemanes inventando ancestros diferentes para mi familia.

La responsabilidad del pasado y la posibilidad de cambio al mismo tiempo deberían ser dos constantes del diálogo intercultural.




Hemos pensado demasiado en el viaje en ranchera, siempre nos sucede lo mismo. Un viaje largo hasta Quito, acá arriba, desde la costa allá abajo. Tantas y tantas reflexiones en el encuentro, buenos momentos con los demás, un verdadero encuentro tanto con nosotros mismos como con el otro, con la otra.

Clara y Jaime
Sábado 11 de julio
Valle del Sade, Los Laureles.

Volvimos el sábado 4 y el 5 de julio fue muy bien la jornada de familias, nos reimos, hablamos, pensamos juntas, comimos y sobre todo nos conocimos un poquito más. Ana compartió los tres días con nosotros en nuestra casita, que echábamos de menos tras una semana, conoció a las familias y el colegio, y marchó a Quito de mañanita el martes. Tuvimos muchas conversaciones sobre como nos vamos sintiendo, fue como un acompañamiento aquí para nosotros. Hermoso.

Al poco tiempo, este jueves, han llegado Inma y Alberto, dos chicos voluntarios de Burgos que se quedarán este mes con nosotros.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------
Escribiendo en el porche mientras Jaime pasea un rato y practica con la moto. Alberto está gritando que se vaya todo el mundo que aparece el peligro de la carretera.

(10 minutos después) Comienza el viento huracanado que nos anuncia lluvia y se cierra de golpe la puerta de casa. Jaime tiene que escalar para poder entrar por las vigas, y todo esto agotados después de una minga para hacer una era para el huerto de la residencia.

Aunque me duelen mucho los pies, y estoy cansada de intentar entender algunas cosas, ha sido un día bonito e interesante.

Me he encontrado una piedra con una concha que le regalé a una niña en la mochila y me he emocionado. Vamos dejando huellas hermosas y sobre todo cambiando aún más nosotros, cada día.

Me duermo con el run run de la hamaca.

Es irresistible.

Goood night!

Clara

-------------------------------------------------------------------------------------------------------







 

domingo, 28 de junio de 2015

Agua de coco y natillas manabas

¡Hola!

Aquí estamos, han sido semanas intensas con el diario algo abandonado, os resumiremos un poco.

 Viernes 12 de junio

Llegamos a Santo Domingo, viaje muy accidentado, olvidando incluso cosas importantes en el Sade. Jaime esperaba vacunarse, pero no pudo ser y tendrá probablemente que ir a Quito.

Hemos comido dos helados muy ricos por primera vez. Hemos escrito a Tere, a Bolivia, pero a ver cuándo podemos enviarla.

En dos semanas iremos a la playa, nos vendrá bien. Hemos comprado unas zapatillas y la vendedora era tan maja que nos ha ofrecido su casa, y también probamos por fin las salchipapas.

Como siempre, hablamos largo y tendido sobre muchas cosas. Algunas niñas que se van con novio o marido "raptadas", tenemos que buscar más información sobre qué significa para ellas y ellos exactamente, porque sólo hemos hablado con adultos del tema. Una profesora de la escuela nos daba la pista de que no hay mucho entretenimiento para los jóvenes.

Sábado 20 de junio

Hoy estamos en Manta, ciudad del atún.

Esta semana ha sido dura. Cuando volvimos el domingo fue complejo, porque llegamos descansados y sin resolver todo lo que queríamos. Teníamos ganas de ver a los niños y niñas y contarles, a ver cómo salía un capítulo del Principito; pero ellos tenían ganas de conversar y finalmente jugamos y lo contamos con muchos problemas. Suele pasar, lo bueno es que el lunes hicimos evaluación y decidimos ponerles un trozo de la película e ir haciendo las fichas chulas del libro. Poco a poco llegaremos a la obra de teatro, seguiremos con los cuentos en el Sade, y haciendo la historia. (Aunque no estábamos presentes viviana nos dijo más tarde que el video salió mejor.)
A partir del lunes como era ya semana de evaluaciones y reuniones no pudimos más que dedicarnos a eso y a deberes. Hubo harta reunión: el lunes, el martes, el miércoles, el jueves. El viernes viajamos hasta aquí, a Manta.

La reunión de familias fue interesante, aunque no vinieran todos. También tuvimos reunión con el colegio para conversar sobre los refuerzos y tareas de los niños y niñas.

El ambiente de escucha va mejorando, trabajamos conflictos y resolución lunes y martes, el miércoles conciertillo de guitarra y cuento, y todos los jueves tuvimos asamblea. Nos vamos sintiendo más valorados por ellos, se abren poco a poco. El jueves estábamos tremendamente agotados.

Aunque el viaje ha sido largo, estar dos días en Manta y poder hablar todos los voluntarios nos viene bien (ya prontico veremos a Alfonso). Hemos visto problemas comunes y con el mar y una cervecita saben mejor.

Fin de semana 26, 27 y 28 de junio

Después de tanto viaje y una semana con algunas cosas buenísimas como el cuento de Rodari que contó Jaime el viernes (foto!!) en el colegio, además de muchas conversaciones sobre el estudio, la educación alternativa, palma africana, y otras mil cosas tanto con nuestros compis como con gente de la comuna que hemos ido conociendo. Este fin de semana nos quedamos aquí y visitamos cuatro familias que viven cerca del colegio. 

Ayer al pasar por Los Laureles nos invitaron a una cerveza y ahi se notaron muchos choques culturales, pero con paciencia y comprensión iremos entendiéndonos todas y todos. La gente aquí es buena pero los malentendidos surgen en todas las familias, ¿no? También para ellos es muy chocante nuestra forma de vestir, hablar e incluso cómo nos tratamos como pareja. Nos invitaron un día a tomar su leche, sorprendidos por que a Clara no le gustase, y natillas manabas.

Por la tarde plantamos más plantitas, en cuanto decoremos las macetas de colores estará preciosa la casa, y Jaime consiguió partir un coco y hacer juguito rico rico !! También este fin de semana ha conseguido andar bastante en moto :)

Nos vamos a una reunión que la semana que viene no estamos: tenemos encuentro de voluntarios y vamos a Quito en busca de la vacuna perdida!!!!!!!!!!!!!

Jaime y Clara

Con mucho amor para los coleguis que lo están pasando mal en España.








domingo, 7 de junio de 2015

Un lugar en el mundo

Martes 26 de mayo

Hoy por la mañana hemos tenido (al fin!) un skype desde el colegio con Ascen y le ha gustado mucho el valle. Nos ha animado bastante hablar porque hoy estamos malitos, algo constipados y hartos de las picaduras. Al colegio Clara ha tenido que llegar más tarde porque no había dormido nada. Luego hemos ido a ordenar el saloncito/rincón de lectura con la profe, que lo queremos usar con los niños de la residencia. Ella quiere que cantemos una canción en su clase, pero no podíamos con el catarro. Nos ha esperado, iremos próximamente.

Algunos sí han disfrutado del taller de lectura, otros más para jugar. Lo importante es que vayan pensado el porqué de lo que les gusta para que lo disfruten, para estimular. Luego todos juntos han jugado al fútbol aunque los peques siempre tienen pequeños conflictos. Estamos cansados, después de jugar jugaremos a kung fu panda. Nos acordamos mucho con ese juego de Verónika, Salva y Laura que nos lo enseñaron.

Jaime ha practicado un poco con la moto. Estamos poco a poco mejor del catarro. Dionisio le llevó ayer a Quinindé en moto :)

El fin de semana iremos de nuevo a Santo Domingo.

Martes 2 de junio

Seguimos conociendo y tratando de escuchar este nuevo contexto. Por fin tenemos un rato para escribir, estoy sentada en el patio del colegio mientras Jaime termina una más de las evaluaciones que tenemos que pasar a los chicos. Hacen evaluaciones todos los años para conocer la situación de los diferentes colegios, pero son por escrito y hay que explicar bastante a los chavales y a las mamás para que lo puedan rellenar. La semana pasada estuvimos ayudando bastante con estas pruebas y no pudimos cantar ni ir a por plantitas, pero tenemos al fin fruta en casa :)

Ahora mismo nos interesa entender, cómo resolver conflictos de forma no violenta, ya que algunas veces para ellos está ligada a su día a día la violencia. Es uno de los choques culturales más fuertes con el que estamos trabajando, con nuestros prejuicios, tratando al mismo tiempo no dejar de ser nosotros mismos.

Esta semana también seguimos preparando varios cuentos para la residencia y el colegio. Les va gustando que les contemos cada vez más.

El fin de semana estuvimos en Santo Domingo, en una matanza de chancho (cerdo), después no queríamos ni oír hablar de la carne porque nos parecía que todo olía a chancho. Fue divertido que luego sólo cenamos dulce. He encontrado al fin una caja de pastas que sólo tiene de mermelada :)

Cada día nos sentimos más unidos a las niñas y niños, también a las personas que trabajan con nosotros y viven aquí: Anaí, Patricio. Viviana, Anita, Dionisio, Nacha, Ricardo...que nos ayudan cada uno con una cosa diferente y están pendientes de que estemos bien. Nos vamos también acostumbrando a madrugar, a salir de noche de la resi con la linterna y a tantas cosas que disfrutamos como el olor fuerte a cacao.

Ayer fue el día del niño y la niña en Ecuador. Hicimos un juego con los derechos del niño y nos fuimos a bañar a una poza que está más lejos, fue como una excursión. Aprovechamos para hablar mucho más con ellos en el camino de ida y vuelta. Cuando volvimos tuvimos fiesta después de la merienda y bailamos y cantamos con el karaoke.

Paula, ya sabemos lo que es vallenato y no es tan terrible, es una mezcla de música andina y de la costa (aún te debemos el video bailando). Jaime, el circo es universal, me traje los platos chinos y muchos niños ya los saben bailar. Hice bien en traerlos :)

Miramos nuestra casa y ahora ya vemos nuestra huella. Vemos que vamos construyendo y aprendiendo y eso anima, les vemos sonreír, vemos que contarles historias nuestras personales funciona y vamos creyendo que merece la pena todo el cansancio y las dudas sobre cómo hacer las cosas que no dejan de asaltarnos.

Viernes 5 de junio

Hoy podríamos titular esta entrada "ya hay planes, ya hay proyectos, no sólo oír y callar". Aunque es cierto que nunca nos olvidamos de seguir observando y de la prudencia necesaria, un mes aquí y empezamos a notar nuestros sembrados. Como las flores del jardin que ojalá den flor vamos viendo que muchos chicos y chicas, gente de aquí y con la que trabajamos se quedan con algo diferente en su actitud, nos empiezan a mirar con otro interés más profundo, nos van conociendo  y cogiendo algo de cariño y van encontrando un pequeño aliado en nosotros así como lo encontramos nosotros. Eso ya son matitas para un pequeño semillero que hemos empezado.

Clara contó un cuento hoy a los más pequeños y Jaime lo hará más adelante a los más mayores del colegio. Nuestra faceta de cuenteros la estamos desarrollando más acá en Ecuador por todo lo que estamos viviendo, y por estar conviviendo día y noche con los niños y niñas. A ellas les gusta, ojalá podamos dejar esa semilla del gusto por el teatro y el texto oral y escrito. Rocío una de las profesoras quiere hacer títeres, es otra faceta a desarrollar.

Estamos contentos por esa habilidad descubierta y poder usarla con los demás y alegrarles un rato. El cuento verdaderamente hace mágico el espacio, al igual que la música, lo cambia por completo. Ahora Jaime está tocando la guitarra y por fin estamos tranquilos en casa. Estos momentos de relax los necesitamos también.

Ya tenemos planes: la semana que viene vamos a Santo Domingo por una vacuna de Jaime, la siguiente vamos a Manta a conocer la playa, estaremos felices de conocer un sitio más porque hemos viajado poco.

Y hay un proyecto: marcha, a veces no sabemos si estamos cometiendo muchos errores, hay muchos malentendidos entre las personas por no hablarnos claro, a la cara y desde el corazón; pero sólo se predica desde el ejemplo.

Jaime y Clara





domingo, 24 de mayo de 2015

Mosquitos y libelulas.

Martes 19 de mayo, 19:30. Residencia.

Están algunas niñas y niños terminando la tarea. Hoy ha sido un día que ha tenido de todo: cosas buenas y algo de estrés.

Por la mañana nuestra rutina empieza a las 05:30, levantando una esquina del toldo y apagando el movil-despertador (aquí no hay señal, asi que el movil y sus usos se diversifican, movil-pisapapeles, movil-mortero, movil-piedra, movil-confesor silencioso, etc.). Adormecidos nos levantamos y saludamos a un nuevo día y todavía es noche cerrada. A esa hora aun hay luz electrica y nos vestimos. Más tarde la luz suele cortarse porque están arreglando el tendido electrico, para instalar unas cocinas nuevas que nadie quiere salvo China.

El desayuno es a las 6:30, antes se levantan todas y todos y trapean y limpian los espacios comunes además de tener una pequeña oración en que toman algo significativo de días pasados o un texto y reflexionan. Para cada comida hemos formado unos grupos para servir la mesa y parece que van bien.

Acá todos los colegios tienen uniforme, incluso los públicos que aquí llaman fiscales. Nuestro proyecto es fisco-misional, "concertado" en España. Hoy hemos empezado a apoyar a Clever, el profesor de inglés. No ha ido mal, nos va a dar trabajo pero se ve a los chavales contentos y con ganas. Antes de inglés hemos tenido un incidente con la lejia, de él han nacido unos pantalones en extremo punkis y otros han quedado para destrozarlos en tareas de campo, en limpiar, etc.

Mientras escribimos algunos están jugando al dominó, otros terminan sus deberes y otros conversan riendo. Cuando van terminando hacemos algunos carteles.

Hemos tenido un momento bonito hoy por la tarde en la hora de descanso: todo el mundo jugaba, había un gurpo jugando al futbol y otro montaba en bici. Habían prendido la radio para escuchar música y bajo la lluvia todos los demas reiamos.¡Qué pena dejarnos la cámara! Ver a todas estas personas disfrutando y a nosotros relajados nos ha hecho darnos cuenta de que vamos a hacer todo lo posible por entender este lugar porque en cierto modo ya lo amamos, y solo se conoce lo que se ama.

PD: Nos siguen sorprendiendo las situaciones las personas en el campo aquí son más bien tímidas, y de pronto en una clase de 26 pelados o guajos, Joan concentra toda la participación del grupo, de hecho no se calla. Estuvo divertido.

Jueves 21.
Casa de los mosquitos, nuestra nueva casa.

Tumbados un poquito en la hamaca y en el sofá, descansando. Hoy el sol calienta mucho y lo cierto es que apetece tumbarse con un juguito.
Ayer fue un día agotador, entre luz va y luz viene poco tiempo para conectarnos y pasar el diario al blog.
Aquí hay mucho que vivir, vamos asimilando poquito a poquito las historias tan tremendas que traen los niños en la mochila, a nosotros nos miran y consideran de una manera lógicamente curiosa y diferente. A veces esperando (creemos) demasiado.

Vamos ayudando a Viviana cada vez algo más, conociéndola, y respetando sus silencios.
Vamos viendo que la apertura a los demás es muy formal, pero por dentro guardamos los sentimientos, las personas.
Y todo esto vamos apuntándolo en el cuaderno y en nuestras cabecitas.

Van renaciendo las ganas de estudiar esta cultura: sus plantas, su educación, sus sueños, el proyecto en sí mismo, la historia del pueblo...pero el agotamiento mental de tantas horas con chavales se va notando y nos vamos obligando (como hoy después de trabajar)  a descansar en casa, que ya va teniendo más objetos nuestros.

Escribiremos el cuento, contaremos otras historias.

Viernes 22 de mayo

 Ayer por la noche no fueron mal las dinámicas, y también las chicas y algunos chicos van hablando con nosotros más y contándonos sus cosas.

Ayer llovió toda la noche y no pudimos hacer la asamblea antes de dormir como teníamos pensado (no se escucha) pero ya vamos fijando actividades después de la cena y los deberes en grupo. Así nos vamos organizando, el otro día tuvimos una reunión todos los de la residencia aunque la dejamos a medias porque era tardísimo.

Funcionamos como siempre en la vida y la educación con prueba/error. A ver qué tal va saliendo cuando empecemos la semana que viene el taller de lectura para que cojan un poco el gusanillo y conozcan a gente con la que no van en el cole o en la resi.

Hoy ha venido Elvira por sorpresa, nos ha hecho ilusión. Vamos a ir a una visita esta tarde a casa de Giulie y Ximena, dos chicas de la residencia. Ha sido muy amable su madre y su padre ha tocado la guitarra con Jaime (parece que después la niña lloró porque no nos quedamos a dormir). Después nos han traído en moto que por cierto empezará Jaime mañana sus clases con Dionisio.

Esperamos poder descansar el fin de semana, todo va siendo cada vez más familiar e interesante.

Jaime y Clara









sábado, 16 de mayo de 2015

Hemos llegado al valle del Sade!!

Nuestros tres primeros días en el Sade

Martes 12 de mayo

¿Martes? Son las tres de la mañana, no podemos considerarte ni día. De cualquier forma nos encaminamos de madrugada con un carro cargado hasta los topes al Valle del Sade, nuestro próximo destino y durante un año nuestro nuevo hogar.

Mochilas, medicinas, almohadas y colchones traquetean durante una hora por el camino de piedritas que lleva de Quinindé (capital del cantón homónimo) hasta el valle del Sade, pasando por el río de la gabarra ( el río Esmeraldas).
Al fin llegamos. Sí, Esmeraldas es la provincia verde. Palmeras, cocos, frutipanes, verde, guineos, y un largo etcétera acompañan cada metro de tierra. Y en medio de todo, la residencia y el colegio Sagrado Corazón del Valle del Sade de Fe y Alegría.

En la residencia redesayunamos después de un tímido “buenos días” a los chicos y chicas y conocemos a las personas que trabajan allí: Anita, Anais, Patricio, y Bibiana. Además está Ricardo (un manitas que nos va ayudar mucho con la casa) y su familia, su mujer Narcisa y tres chicos, son nuestros nuevos vecinos y también está Pedro que lleva la carpintería. Luego conocemos a algunos profesores y profesoras del colegio, todos viven cerca. Con ellas hacemos una reunión sobre evaluación. También nos dan la bienvenida. Después del almuerzo se marchan nuestras anfitrionas a Santo Domingo: Elvira, Genith, y Cristina.

Jugamos a algunos juegos de presentación, pero son muchos, al final de la semana los aprenderemos. Quieren marchar a la poza, al río. Es impresionante, muy bonito, vaya sitio. Está lloviendo pero aún así todos nos bañamos y disfrutamos de la tarde. Tiene algunos peligros, pero hemos llegado a un acuerdo y todos los chicos lo cumplen, menos al final que ya volvemos a la residencia a ducharnos y merendar (cenar). Poco a poco nos conocemos.

Vamos estando aprendidos, como dice Elvira :)

Jueves 14 de mayo

Dicen por el valle que nuestra casa está encantada, porque lo cierto es que hace tiempo que no vive nadie. La primera noche fue durilla por la tormenta y ayer oíamos bastantes animales y viento, nos dio miedo pero después agotados por el cansancio nos dormimos.

Hemos hecho esta mañana un pequeño sahumerio, ya estamos más tranquilos. Vamos limpiando aunque tendremos que quedarnos un fin de semana y ponerlo todo a punto y más decoradito. Vamos haciendo nuestro el espacio y avisando a los moradores antiguos que hemos llegado.

Estamos empezando a observar y a hablar con el equipo para ver dónde podemos ser más útiles apoyando. Todo son facilidades y nos gusta el trabajo en la residencia. Debemos hacer cosas que queden, aprender mucho del entorno, y no imponernos. Trabajando en equipo confiamos en que todo vaya saliendo y en poder aportar nuestro granito, potencial y en lo que creemos. Patricio y Anais se vinieron de la ciudad para ayudar al proyecto de educación rural, y así mucha gente que está acá con miles de dificultades. La verdad es que nos gusta el espacio: aulas de madera, la cancha que usan también por la tarde en la residencia, tanto verde y los gallos y gallinas paseando por el colegio...Es una escuela que intenta integrarse en las comunidades: comuna del Sade, Santa Rosa o Los Laureles (necesitamos laurel para el armario, tenemos que pedir).

Tenemos que darnos un paseo largo para llegar, o ir en moto o en ranchera. Nos falta ir a conocer la comunidad, en estos días lo haremos, al menos unos paseos.

La palma africana se come hoy todo el antiguo bosque subtropical del que quedan pocos ejemplos, como un solemne árbol respetado al lado de nuestra casa, que es maderero. Antiguamente se explotaba más la madera que la palma, la carpintería lo está recuperando. Pronto iremos tambiéna conocer la finca.

Una naturaleza que nos invita a repensar quiénes somos en este ecosistema y en nuestra vida.

Viernes 15 de mayo

Un día muy especial para dos madrileños soñadores que acampan todavía continuamente en las plazas, buscando en cada lugar el concepto de plaza.

Hoy hemos hecho antropología del transporte. Cómo viajar del Sade a Santo Domingo (4 horas): ranchera (la cogemos a las 8 de la mañana), llegamos a Quinindé tras cruzar el río con gabarra, y a las 11 cogemos un autobús a Santo Domingo en Quinindé que llega a las 13 h. Suben miles de comerciantes ambulantes en este trayecto, incluso dos actores que se ríen del acento español de Jaime: venden de todo. Venden papas, panes, cocadas, y hasta gallina!! Clara está tan cansada que se duerme. A la llegada almorzamos con toda la gente de la oficina que está muy interesada en saber que estamos bien.

Hablamos mucho los cuatro voluntarios españoles, viviendo en este rincón del planeta tan hermoso y sorprendente cada día.

En ello estamos, creciendo día a día.

Jaime y Clara




La gabarra

La ranchera o chivita